Nunca Más a la mentira: Milei, el veto como método y la democracia como obstáculo.

La democracia no es solo votar cada cuatro años, la democracia es discutir, disentir, construir acuerdos, revisar errores, corregir rumbos, es aceptar que hay múltiples formas de entender el bien común, es permitir que el Congreso legisle con autonomía, que los medios informen con libertad, que la sociedad civil proponga alternativas.

 

Por Jesús Marcelo Delise [email protected]

Milei presenta la imagen del Congreso, como una “máquina de demagogia”, una “cueva de irresponsables” que “atentan contra el pueblo”.

Pero lo que realmente le molesta, es que existan otras miradas, otras prioridades, otros modelos de país.

En su lógica, el único camino legítimo es el suyo, todo lo demás es “populismo”, “casta” o “delirio fiscal”.

Milei no solo veta leyes votadas por amplia mayoría en el Congreso, Javier Milei va más allá y anuncia que enviará una ley para penalizar a legisladores que aprueben presupuestos con déficit fiscal, además de prohibir que el Tesoro recurra al Banco Central para financiar gasto primario, en otras palabras, quiere legislar sin Congreso, y que el Congreso legisle según sus necesidades.

Está muy claro que no es solo una política económica de ajuste lo que hoy intentaremos editorializar después de la cadena nacional, sino una reconfiguración del sistema democrático bajo una lógica de concentración de poder, disiplinamiento institucional y supresión del disenso.

Milei se presentó rodeado de su equipo económico (Luis Caputo, José Luis Daza, Santiago Bausili), en un mensaje grabado de 23 minutos desde la Casa Rosada.

El eje sin lugar a duda, fue justificar los vetos presidenciales a leyes votadas por el Congreso, reafirmar el rumbo económico y confrontar con la oposición.

Por lo tanto Milei no duda en presentar a los vetos como una defensa del equilibrio fiscal, pero el presidente omite un detalle lapidario, por ejemplo, las jubilaciones mínimas, están por debajo de la línea de indigencia, vetar su aumento, no es ahorro, es abandono estatal.

La emergencia en discapacidad no es un lujo, es en muchos casos, es condenar a muerte; un verdadero desprecio al ser humanos que no han tenido siquiera la posibilidad de tener alternativas para para poder desenvolverse solos en esta sociedad.

Todo esto deja muy en claro que Milei busca blindar su modelo de ajuste con una épica de “sacrificio necesario”, pero claro, los datos concretos y reales de Milei, muestran que ese sacrificio no es equitativo, sino que lo pagan los sectores más vulnerables, mientras se preservan privilegios financieros y se desmantelan redes de cuidado.

La cadena nacional fue un intento de recuperar iniciativa política tras los reveses legislativos, pero en lugar de diálogo, ofreció monólogo y confrontación, en lugar de reconocer el sufrimiento social, ofreció cifras y promesas abstractas.

Prohibición de financiar el gasto primario con emisión monetaria.

Milei instruirá al Ministerio de Economía para que el Tesoro Nacional no pueda solicitar dinero al Banco Central para cubrir gasto primario.

De esta manera, formaliza una práctica que ya venía aplicando, vale decir cortar la “asistencia monetaria” del BCRA al Tesoro.

La mirada es muy simple: la narrativa es presentar a la emisión monetaria como el “motor de la inflación”, “emitir dinero destruye el valor del dinero en el bolsillo de los argentinos”.

Desde una mirada crítica y claro, personalísima, podría decir que esta medida no es una ley, sino una resolución administrativa. y no pasa por el Congreso.

En contextos de emergencia (como pandemia o crisis social), la emisión puede ser una herramienta legítima, prohibir sin matices rigidiza la política económica.

En mi opinión: el problema no es la emisión per se, sino la falta de planificación, control y destino productivo, países con emisión ordenada, no necesariamente sufren inflación descontrolada.

Ley de “déficit cero” con sanciones penales a legisladores.

Milei afirma que enviará un proyecto de ley que penalice a legisladores y funcionarios que aprueben presupuestos con déficit fiscal.

Aquí está claro que establece una “regla fiscal estricta”: todo nuevo gasto o baja de ingresos debe compensarse con recorte proporcional.

Cuándo habla Javier Milei por cadena nacional este diciembre de 2024 - LA  NACIONCada peso nuevo “debe tener nombre y apellido”, dijo el presidente.

Esta idea claramente es confusa y en definitiva, atenta con la mismísima democracia, en lo personal me veo obligado en informarle al presidente que ya debería buscar cambiar la constitución nacional, porque está claro, la que tenemos actualmente, es un saco que no le entra por ningún lado.

Lo cierto es que el déficit es presentado como una “irresponsabilidad criminal”.

Milei acusa al Congreso de “demagogia destructiva” y de “tomar a los ciudadanos por idiotas.

Vayamos por parte y permítanme tirar algunos de los tantos interrogantes que me inquietan. ¿decir que hay 12 millones menos de pobres y una indigencia que bajó del 20,2% al 7,3% no es tomarnos de idiotas?, está claro que como mínimo, es engañoso, y en este contexto, el discurso de Milei, se puede interpretar como una subestimación de la inteligencia ciudadana.

La realidad nos dice que Milei se basa en proyecciones de la Universidad Torcuato Di Tella, no en datos oficiales del INDEC.

La comparación que permite hablar de “10 millones menos de pobres” se hace entre el pico de pobreza de su propia gestión (enero-junio 2024) y el semestre siguiente, es decir, compara contra el desastre que él mismo generó.

Si se compara con el último semestre del gobierno anterior (jul-dic 2023), la caída real es de apenas 2,1 a 2,6 millones de personas.

La pobreza sigue siendo altísima: más del 35%, y la indigencia, aunque bajó, no desapareció.

Milei acusa al Congreso de “demagogia destructiva” y de “tomar a los ciudadanos por idiotas” por votar leyes que aumentan el gasto social, pero al mismo tiempo, exagera cifras de recuperación social que no se sostienen en datos oficiales sin olvidar que además, presenta como éxito una mejora que apenas corrige el daño inicial de su propio ajuste.

Y todo esto mientras niega el sufrimiento concreto en hospitales, comedores, universidades y barrios populares, donde la pobreza no es una estadística, sino una urgencia.

La reflexión más simple a esta humilde editorial, es que la demagogia no está en quienes defienden el aumento a jubilaciones mínimas o la emergencia en discapacidad, la demagogia está en quien promete prosperidad, mientras recorta derechos, en quien criminaliza el debate democrático, y en quien construye una épica de sacrificio sin asumir el costo humano del ajuste.

 

Javier Milei uso la cadena nacional para regalarnos 23 minutos de cifras incomprobables y de promesas que rozan lo anti constitucional y democrático. Y en un fuerte contraste con este discurso lleno de falsificaciones, en Villa Celina, La Matanza, tenemos que recordar a un grupo de dirigentes de La Libertad Avanza y el PRO posando para la foto de campaña. Detrás, las ruinas, delante, un cartel que decía “Kirchnerismo Nunca Más”, con la tipografía del informe de la CONADEP, la misma que marcó con sangre y verdad el fin del terrorismo de Estado en Argentina.

Carlotto criticó a LLA por la banalización del "Nunca más": “No tienen  cerebro, tienen que copiar y sobre todo ofender” | Perfil

 

¿Recuerda cuando nos preguntamos si nos toman por idiotas?

No quiero ser sensacionalista ni reiterativo, pero la imagen de campaña en la matanza, mínimo nos toma de idiota.

En lo personal no es solo una provocación, también es una profanación.

“Nunca Más” no es un eslogan, es el pacto democrático que nos permitió mirar el horror de frente, juzgar a los genocidas, y construir una memoria colectiva basada en justicia, verdad y reparación.

Usarlo para atacar a un adversario político es banalizar el dolor de miles de desaparecidos, de madres, de hijos, de sobrevivientes. Es convertir el símbolo más sagrado de nuestra democracia en una herramienta de marketing electoral.

La foto, con Milei, Bullrich, Espert, Ritondo, Karina Milei y otros dirigentes, no muestra renovación, muestra oportunismo, muestra una política que ya no discute ideas, sino que pisotea memorias, que no propone futuro, sino que trafica con el pasado.

La puesta en escena en Villa Celina busca instalar una narrativa de refundación, pero lo hace desde el agravio, desde la mentira, desde la crueldad simbólica, porque equiparar al kirchnerismo con una dictadura no es solo falso, es una forma de negacionismo encubierto.

De Carlotto cuestionó el uso del Nunca Más: “Se ve que no tienen cerebro,  por eso tienen que copiar y ofender” - 2025 - Medios RiojaEstela de Carlotto lo dijo claro: “No tienen cerebro. Copian y ofenden”. Y nosotros decimos, no se toca, No se toca el “Nunca Más”.

No se toca la memoria, no se toca el dolor de un país que eligió la democracia con los ojos abiertos.

Quisiera que esta columna no sea solo una editorial, sino que se convierta en una denuncia, es un llamado a los periodistas que aún creen en la ética, a los ciudadanos que aún creen en la democracia, a los jóvenes que heredaron una historia que no se vende ni se manosea.

Porque hay símbolos que no se negocian. Y hay luchas que no se olvidan.

Nunca Más no se toca.

Lo cierto es que hoy tuvimos cadena nacional, ayer veto y paliza en el congreso y una campaña sucia al buen estilo de la libertad avanza.

Pensar distinto ya no solo está mal visto, sino que hasta podría tener leyes que te lo prohibieran y todo mientras los discursos grabados de la libertad avanza no son más que números y estadísticas incomprobables y un cuentos de Alicia corriendo al conejo, mientras un sombrerero loco recoge las migajas de un presidente cada vez está más en el fondo,  aunque siga creyendo que las fuerzas del cielo lo protegen.