Para la justicia, las cuentas de Adorni no cierran y quedó muy cerca de la indagatoria

El fiscal Pollicita le dio 15 días para explicar sus inconsistencias patrimoniales, sus gastos suntuosos y los movimientos en billeteras virtuales no declaradas. Hay unos 400 mil dólares que pagó en efectivo que serán lo más difícil de afrontar para el exvocero.

Con su sueldo como funcionario más los ingresos corroborados de su esposa, a Manuel Adorni no le alcanzaba el dinero ni siquiera para pagar sus gastos corrientes durante los dos años y medio que integró el gobierno de Javier Milei. Todavía no se sabe de dónde sacó la plata, pero se las ingenió para poner los 43 millones que le faltaban para cubrir esa cuenta de 279.752.283,20 pesos (que incluye impuestos, servicios, expensas, tarjeta de crédito, seguros, electrodomésticos y viajes) y para desembolsar, además, 402.578 dólares que tampoco “encuentran correlato” en sus “ingresos lícitos comprobados”. Con esto último pagó hasta ahora parte de la casa que compró en el country Indio Cuá y el departamento donde vive en Caballito, más las remodelaciones y muebles. Por todos esos cálculos que no cierran, el fiscal Gerardo Pollicita le dio al exvocero y exjefe de gabinete un plazo de 15 días para presentarse a justificar el origen de la fortuna repentina que le permitió el gran salto en su nivel de vida. Tendrá que explicar 20 puntos.

Cuando presentó en junio último su declaración jurada patrimonial correspondiente a 2025, Adorni incluyó rectificaciones de los dos años anteriores. Sacó de la galera un monto próximo al medio millón de dólares que tendrá que explicar. Complementó su argumentación en una entrevista en LN + donde dijo que el dinero en cuestión era el fruto de inversiones en criptomonedas originadas, según su versión, en 2014 (época en que invertir en Bitcoin era una jugada de alto riesgo). “Invertimos unos 200.000 dólares y ganamos aproximadamente 300.000”, alegó. Dio a entender que mucho antes, en 2002, había encontrado dinero en la casa de su padre, tras su muerte. En sus inolvidables conferencias de prensa y su exposición en el Congreso había asegurado que tenía todo declarado, pero la sucesión de bloopers que protagonizó dejó en evidencia que no era verdad.

Uno de los ítems más novedosos del documento de la fiscalía muestra que, aunque en las declaraciones juradas consigna operaciones con activos cripto que ubica en 2021 y 2023, Adorni operó activamente cuatro billeteras virtuales durante su período como funcionario y estos movimientos no fueron incorporados ante la Oficina Anticorrupción.

“Durante el ejercicio del cargo, las cuentas del nombrado en Proveedores de Servicios de Activos Virtuales tuvieron ingresos, retiros y conversiones por sumas equivalentes a decenas de miles de dólares que no fueron exteriorizadas ante la OA”, advierte la fiscalía. Habla de un circuito cuya operatoria “habría alcanzado USD 269.550,36 durante el período examinado”. Está claro que no era su sueldo como funcionario. La pregunta es de dónde venían esos fondos. Pollicita todavía mantiene esa cifra al margen del análisis general.

Lo que sea que vaya a argumentar judicialmente el exvocero de Milei, tendrá que convencer a Pollicita y al juez federal Ariel Lijo. De lo contrario, será citado a indagatoria como sospechoso del delito de enriquecimiento ilícito, que prevé una pena de dos a seis años de prisión.

Claves del expediente

  • Adorni tendrá que justificar cómo aumentó su patrimonio a título personal y a través de su esposa, Bettina Angeletti, entre el 14 de diciembre de 2023 y el 27 de junio de 2026, cuando renunció. Esto abarca: “incrementos, adquisiciones y desembolsos reconstruidos que, confrontados con los ingresos lícitos comprobados del grupo familiar, no encuentran hasta el momento explicación suficiente”.
  • En el período en cuestión, el exfuncionario percibió 35 haberes (de entre 3 y 7 millones de pesos aproximadamente) por el ejercicio de sus cargos. Para hacer los cálculos, el fiscal sumó ingresos comprobados de su cónyuge. La fiscalía dice que tuvieron ingresos por 229.752.283,20 pesos. Pero los gastos corrientes que afrontaron contabilizan 272.820.832,20 pesos. La diferencia abonada que Adorni tiene que explicar es de 43.068.549 pesos.
  • Pollicita advierte que solo en 2024 sus gastos aumentaron 119 por ciento.
  • Adorni usó dólares para pagar viajes (como Aruba y Nueva York), alquileres, compra de inmuebles y refacciones. Esos billetes (que utilizó en efectivo) no encajan tampoco en lo más mínimo con sus ingresos. Por la compra de la casa en el country Indio Cuá, con todas sus refacciones (lo que incluía la famosa cascada, la pileta climatizada, el jacuzzi, la parrilla de lujo, entre otras cosas) y el departamento de la calle Miró 550 con sus muebles, el desembolso fue 402.578,12 dólares.
  • El requerimiento de la fiscalía trae otros datos reveladores que reflejan “inconsistencias”: además de las cuatro billeteras cripto (en Binance, Lemon, BUENBIT Y Satoshi Tango) la Secretaría para la Investigación Financiera y el Recupero de Activos Ilícitos (Sifrai) de la Procuración General detectó un circuito que Adorni mantuvo oculto; hubo ingresos de origen desconocido a la cuenta de Adorni del Banco Nación; hay comprobantes de ARCA por operaciones desconocidas; y dudas sobre otros posibles bienes.

Dólares y cripto inconsistentes

Para hacer aparecer dólares que permitieran explicar sus erogaciones, Adorni hizo una verdadera ensalada con sus declaraciones juradas ante la Oficina Anticorrupción (OA). En la que presentó apenas llegó a la función pública ni siquiera incluía dólares en efectivo. En agosto del año pasado presentó una rectificación para 2024 donde se consignaban 42.500 dólares. Antes de renunciar presentó rectificaciones para todos los años: en la corrección de la de 2023 aparecieron 565.000 dólares como producto de “venta de activos”, en la de 2024 el monto pasó a 513.000 dólares y la de 2025 indica 388.961.

“Ese desajuste, que debe ser explicado, parte de una serie de inconsistencias detectadas, entre las que corresponde que sean justificadas las tenencias de dólares estadounidenses declaradas, respectivamente, al inicio y al cierre de los ejercicios 2023 y al cierre del ejercicio 2024, bajo el rubro ‘venta de activos’”, dice Pollicita. Del mismo modo, tiene que detallar “el origen de las divisas” usadas para pagar distintos gastos en efectivo, como los viajes al exterior.

En las rectificaciones también aparecieron operaciones de incorporación de criptomonedas en 2021 y 2023, que se supone que vendió. El fiscal dice que tendrá que explicarlo. En particular, señala que el exvocero informó ante Binance un capital de 250.000 dólares al validar su identidad, pero no lo tenía declarado. ¿Serían los 200.000 dólares que dice que se encontró hace más de dos décadas en la casa del padre? La fiscalía quiere que explique todo el circuito de su dinero cripto que nunca había informado.

Extraños préstamos

El requerimiento señala que Adorni tendrá que fundamentar las llamativas fuentes de financiamiento que utilizó en sus operaciones. Consignó una deuda con su mamá, Silvia Pais, de 16 millones de pesos, y otra con la sucesión de una abuela, Norma Zuccolo, por 18 millones de pesos. En la primera declaración señaló deudas con el Banco Galicia que luego omitió. También había eludido presentar en tiempo y forma los anexos correspondientes a su esposa.

Los otros préstamos bajo la lupa son los de las jubiladas que le vendieron el departamento de Caballito, que de un total de 200.000 dólares aceptaron apenas 30.000, el resto a pagar sin intereses a fin de 2026. La operación se hizo a través de Pablo Martín Feijoo, a quien Adorni conoce del colegio de sus hijos. Su madre, Beatriz Viegas y Claudia Sbabo le vendieron la propiedad, que poco antes había pertenecido al futbolista Hugo Alberto Morales. Feijóo declaró, además, que le financió al exfuncionario las reformas por 65.000 dólares. Para comprar la casa de Indio Cuá, el exjefe de gabinete recibió un préstamo privado de 100.000 dólares de dos mujeres policías: Graciela Isabel Molinas y Victoria Cancio, con un 11 por ciento de interés. A ellas llegó gracias a la escribana Adriana Nechevenko, la misma que aseguró que “se le dio todo junto”.