El brigadier Gustavo Valverde sumó tensión bilateral al adjudicarle a la Argentina la soberanía de «Magallanes, el sur, el Drake». La Cancillería chilena enviará una queja formal ya que el militar desconoció los tratados internacionales de límites vigentes.
La diplomacia del exabrupto y el desconocimiento histórico ya son casi una característica de estas épocas. Ahora, la vocación por generar tensiones bilaterales innecesarias que suele tener la gestión de Javier Milei se trasladó al plano de las Fuerzas Armadas.
El gobierno de Chile -amigo ideológico de nuestro país desde la asunción de José Antonio Kast- confirmó que enviará una nota de protesta formal a la Argentina tras las declaraciones del jefe de la Fuerza Aérea, el brigadier general Gustavo Javier Valverde, quien adjudicó de forma insólita la soberanía argentina sobre el Estrecho de Magallanes. El episodio encendió las alarmas en el Palacio de la Moneda y forzó una enérgica respuesta de las autoridades transandinas.
Los dichos de Valverde, realizados en una entrevista en YouTube, afirmaron que «Magallanes, el sur, el Drake, todo eso es soberanía» argentina. Esta declaración desconoce tratados internacionales y acuerdos de límites vigentes entre ambos países.

Ante esto, el canciller chileno, Francisco Pérez Mackenna, reafirmó la soberanía chilena sobre el Estrecho basándose en los Tratados de 1881 y 1984, calificando la situación de «indiscutible». El ministro del Interior de Chile, Claudio Alvarado, también criticó la instalación de estas «discusiones artificiales».
Pese a que Valverde mencionó una buena relación militar con Chile, sus declaraciones generaron malestar político en el país vecino. El incidente reabre tensiones en la Patagonia y suma un conflicto diplomático más al gobierno nacional. Desde la cancillería argentina al mando de Pablo Quirno aún no se refirieron de manera oficial al entredicho.
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