El Presidente encabezó un multitudinario encuentro evangelista en la capital del Chaco, donde desplegó sus delirios místicos ante miles de creyentes.
“La libertad domesticada: del liberalismo emancipador al liberalismo de la obediencia”
Lo dijo clara y explícitamente en el recién inaugurado templo “Portal de Dios”, ubicado en la capital del Chaco, ante la atenta mirada de sus anfitriones: “El Estado es la representación del demonio… Por eso cada vez que avanza el Estado hay más pobreza, hay más calamidades, hay miseria”.
Y seguidamente, cual pastor mediático que arenga a las masas adictas, el Presidente gritó: “Por eso es que les digo: ¡despertemos a la fe! Despertemos a la fe porque eso es lo que nos traerá no solo el cielo sino la prosperidad aquí también, en la tierra”.
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