Fue el anuncio del Ministro de Economía. Las entidades financieras instrumentarán el programa con supervisión del BCRA. Podrán cobrar una tasa máxima del 7,5%. La semana próxima se lanzarían los primeros. Insólita intervención en nombre de la «justicia social».
En el momento político y económico más complicado del gobierno de La Libertad Avanza, el ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa de créditos hipotecarios con un objetivo de compraventa de 18 mil viviendas.
El plan, una impensada medida de intervención del Estado, establece la no menos sorprendente decisión de que los bancos podrán acceder a $2 billones del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), el fondo soberano administrado por la Anses con el que se respalda el pago de las jubilaciones y pensiones, para luego otorgar los empréstitos a personas físicas.
La instrumentación se realizará mediante depósitos a plazos fijo en esas instituciones financieras, en pesos ajustables por UVA con el añadido de un interés adicional.
Las licitaciones serán de hasta $200 mil millones. El límite máximo ofertado será de hasta el 20% del monto total por licitación con un plazo de aplicación de los fondos de 90 días corridos desde la constitución del depósito.
El programa contempla un tramo 1 con un plazo de un año a tasa UVA más un spread mínimo de 2,5% y un tramo 2 con un plazo de 5 años a tasa UVA más 4,5% mínimo.
Los bancos destinarán estos fondos a créditos a personas humanas para la compra exclusiva de una unidad habitacional a una tasa no superior a UVA + 7,5% y deberán ofrecer un plazo mínimo de 15 años con un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por crédito, unos U$S 200 mil.
El gobierno ilustró la propuesta con un ejemplo de una propiedad valuada en U$S 106.667 y con un financiamiento equivalente al 75% del valor del inmueble: “el crédito hipotecario ascendería a $120.920.000. A una tasa de UVA + 7% y a un plazo de 25 años, la cuota inicial estimada sería de $865.098, con un ingreso neto mensual requerido para el grupo familiar de $3.460.391, considerando una relación cuota-ingreso del 25%”.

Argumentos
A contramano de la postura histórica de la administración de ultraderecha a la que pertenece, Caputo aseguró que los créditos hipotecarios son prioridad para el gobierno porque hacen a la “justicia social” y destacó que el objetivo es solucionar los problemas de la oferta y la demanda en el mercado de la vivienda.
“Para este gobierno los créditos hipotecarios son una prioridad porque hacen a la justicia social. No hay nada más justo que una persona que tiene trabajo tenga acceso a la vivienda y no tenga que ahorrar 30 años para poder adquirirla”, expresó el titular de Hacienda.
Caputo destacó en segundo lugar el potencial efecto multiplicador del programa en la economía: “el que accede tiene que comprar diferentes cosas, una cama, un sillón, un televisor. Todo motoriza otros sectores de la economía”.
Finalmente, subrayó el impacto del crédito en la formalidad: “casi 50% de nuestros trabajadores están en la informalidad y ven en el no pago de impuestos como ahorro. Lo que ven como ahorro ahora es un gasto de alquiler que pudiendo acceder al crédito hipotecario se convertiría en el pago de la cuota por la vivienda propia. Es un incentivo muy fuerte además para que esto se traduzca en mayor formalidad”, argumentó el referente del gabinete económico.
Riesgo y asistencia
A la hora de la interacción con los medios acreditados, el director de Inversiones del FGS, Juan Cruz Micele, definió al plan de vivienda anunciado como la alternativa más ventajosa de una serie que estaba en análisis.
Y agregó: “El crédito hipotecario actual tiene $300 mil millones mensuales, con lo cual estos $2 billones serían un empuje sustancial”.
Caputo aseguró que el riesgo crediticio será de los bancos y no del FGS: “El FGS proveerá de liquidez a los bancos y los bancos son los encargados de dar el crédito hipotecario, evaluar el crédito y correr las consecuencias naturales de ese negocio”.
El funcionario adelantó que está trabajando para que la primera licitación se realice la semana que viene con $200 mil millones.
El director del BCRA, Baltazar Romero Krause, anunció que la entidad financiera dará asistencia técnica al FGS en la organización de la subasta, en la comunicación de las condiciones básicas de la subasta y en la supervisión de los bancos que cumplan con la obligatoriedad de estimar los fondos a hipotecas en un plazo determinado.
Temor electoral
Consultado sobre nuevos planes para reactivar la economía, Caputo respondió que “siempre hay cosas en carpeta” y subrayó el interés por el “impulso a la construcción”, aunque ese precisamente es el sector más perjudicado por el ajuste del gobierno de La Libertad Avanza.
El funcionario destacó el rumbo de la economía, aunque reconoció que las empresas con las que se reúne le transmiten preocupación por la situación del gobierno y por el posible impacto en las urnas el año que viene.
“El riesgo claramente hoy para la mayoría de las industrias con las que nos reunimos es el electoral. La única preocupación es la reelección, porque la vuelta de lo otro sería volver al infierno”, consignó el funcionario en una de sus intervenciones.
Y agregó: “Entiendo la preocupación, pero mi opinión personal es que hay cero probabilidad de que pase eso”. El mercado, en cambio, “le asigna entre el 5 y el 10% de probabilidad”.
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