Distintos especialistas ya advierten sobre el fuerte desfase que se evidencia entre las estadísticas del Indec y el humor en las calles.
Al mismo tiempo la EPH reveló también que la mitad de los argentinos tienen ingresos mensuales que no llegan a los 800 mil pesos mientras que el 10% más rico del país gana 13 veces más que el 10% más pobre. A pesar de la supuesta mejora en los ingresos y la caída de la pobreza la desigualdad no se está pudiendo revertir una matriz distributiva que continúa concentrando ingresos en los sectores más altos.
¿Cómo es entonces que informes alentadores para el Gobierno vayan tan a contramano de la realidad que perciben millones de argentinos?
Hay varias explicaciones para ello y todas ellas ponen su foco en el Indec.
La baja de la pobreza se explica en parte por la decisión del gobierno de Milei de echar mano a la forma del Indec de medir la inflación. En enero, y cuando el Indec tenía todo listo para lanzar la nueva medición de la inflación gracias a una canasta más ajustada a los consumos reales actuales de los argentinos, Milei y Caputo ordenaron que se siga midiendo con una canasta de hace más de 20 años y no representativa de los consumos de hoy.
Por caso, la nueva canasta otorgaba una mayor ponderación a los servicios que son, precisamente, los que más vienen subiendo merced de los tarifazos dispuestos por el Gobierno y por la quita de subsidios.
Al mismo tiempo la consultora Equilibra aseguró que una mejor captación de los ingresos laborales por parte de la EPH «exageraron la baja de la pobreza» ya que la mejora registrada oficialmente “no se condice con la realidad”.
Y siguió «de acuerdo a la EPH, los ingresos laborales volaron en el cuarto trimestre del año pasado. La mejora interanual del poder de compra de los ingresos laborales superó el dígito en casi todos los casos al deflactar por el IPC o la CBT, mientras que el PBI (ingreso total de la economía) subió sólo 2,1% en dicho período”.
La importante diferencia registrada entre el crecimiento de la economía y los ingresos laborales reales relevados “indica que esta última está captando una mejora de los ingresos que no se condice con la realidad, sino que refleja una menor sub-declaración de ingresos (léase una mejor captación) por parte de los encuestados”, remarcó Equilibra.
En este sentido, precisó que el incremento interanual del salario formal en el último tramo de 2025 -medido por el Índice de Salarios (30% interanual), el SIPA (32%) y el RIPTE (37%) y más en línea todas estas mediciones con la inflación registrada el año pasado- se ubicó varios puntos porcentuales por debajo del aumento del ingreso asalariado formal arrojado por la EPH (43%).
“Hay evidencia empírica contundente de que los fuertes cambios en la captación de ingresos de la EPH exageraron la baja reciente de la pobreza”, concluyó Equilibra.



Más historias
A Caputo le da ganas «de cagarlos a patadas en el c…» a los que piden devaluación
La Canasta Básica de los Jubilados quedó en marzo en más de 2 millones de pesos
El Indec anuncia la pobreza y se prevé que Javier Milei festeje un dato que llega cargado de polémica