Vicentin, de la estafa a la expropiación.

Cuando escuchamos al periodismo de Clarín, comenzamos a entender que Vicentin, es un grupo de empresario que exhibe una situación de dinamismo económico sobresaliente, y que bajo movimientos arbitrario, un presidente resuelve avanzar por razones ideológicas, con una expropiación sobre una empresa modelo.
 
 
 
Por Jesús Marcelo Delise
 
La realidad, vence desde todo los ángulos a la ficción y nos dice que la situación es muy distinta.
 
La exportadora cerealera debe a la fecha de hoy un total de 1350 millones de dólares a 2638 acreedores. Al tipo de cambio oficial, son casi 100 mil millones de pesos de deuda, pero no es solo el problema de arrastre que genera en la banca pública, sino que los puestos de trabajo directos también tambalean y por si fuera poco, corre el peligro de ser adquirida por capitales extranjero y esto, perjudica de sobremanera al sistema financiero de este país.
 
El conflicto de Vicentin cuenta con varias aristas y muchos damnificados. Desde que comenzó el concurso, y dada la importancia pública y la cantidad de empresas comprometidas en la causa , la justicia santafesina habilitó una página web (https://concursopreventivovicentin.com.ar/ ) en donde publicó, entre otras informaciones relevantes para el caso, el listado de acreedores de la compañía.
 
Vicentin forma un grupo empresario que deben ser investigados, ya que a las claras, configuran prácticas de tipo fraudulentas, dejando un tendal de estafados «cerca de 5.000 trabajadores, a miles de productores y a la Banca Pública»
 
La empresa pierde posicionamiento a medida que pasa el tiempo, y se debilita cada día más, dejando a los buitres que juegan en el comercio de grano al acecho, y todo esto, sin olvidar que tanto la Banca Pública como los productores, deberían aceptar un “pagadios” a diez años y en algunos casos una quita de capital, ya aún más, cedería el control de la firma a capitales extranjeros, concentrados y extranjerizados.
 
Estas variantes dejarían al estado tambaleando, para terminar, cediendo el control a Glencore, Cargill o Dreyfus.
 
Vicentín principal aportante de Cambiemos para las PASO 2019.
 
El Banco Nación le prestó a la empresa que entró en default más de $18.370 millones durante la gestión de Javier González Fraga, en diciembre del año pasado, la empresa entró en quiebra y comenzó la polémica contra el funcionario Macrista, por ignorar los análisis de riesgo crediticio y ampliar el préstamo a la firma que suspendió pagos por “estrés financiero”.
 
El dato que ya está en boca de todos, la agroexportadora Vicentín, fue la mayor aportante privada de la campaña electoral de Juntos por el Cambio en 2019, los datos, están registrados en la página de la Cámara Nacional Electoral.
 
Vicentín aportó a través de tres de sus empresas: Algodonera Avellaneda, FRIAR S.A y Oleaginosa San Lorenzo, las tres, pertenecen al holding agroexportador Vicentín, Cada una de las compañías, aportó para la campaña de Juntos por el Cambio la suma exacta de $4.500.000, dando un total de $13.500.000. Con esa suma, aparecen como uno de los principales aportantes privados a la campaña de Mauricio Macri y lo más interesante, lo hicieron algunos días antes de las PASO, entre el 6 y el 8 de agosto de acuerdo a los registros.
 
Todos estos datos, no sería nada si no tomamos en cuenta que fue el ex presidente Mauricio Macri, el que impulsó en 2019, una ley exprés para permitir que las empresas privadas pudieran realizar aportes para la campaña electoral y para aportar aún más datos, es una práctica que se encontraba prohibida por la reforma electoral que impulsó en 2009 el entonces gobierno de Cristina Kirchner.
 
La deuda de Vicentin ha desafiado todo los límites y si no se la detiene, seguramente seguirá un camino barranca abajo donde no habrá retorno.
 
La empresa cuenta con deuda impositiva a productores rurales, productores de insumos y bienes de capital, bancos y hasta sus propios accionistas. La mayor cantidad de damnificados son productores rurales: y su deuda para la compra de granos afecta a 1.895 empresas.
 
El número global se compone también de 586 firmas productoras de bienes y servicios, 98 accionistas, 37 bancos o instituciones financieras y 19 instituciones impositivas y aduaneras. De ese grupo, el de la deuda financiera es el que reúne el mayor pasivo, un 64 por ciento del total, seguido por los acreedores vinculados a compra de granos.
 
«Vicentin es una empresa importante que ha tenido un comportamientos positivos y expansivos durante todos estos años. Está entre las 200 primeras empresas y ocupaba el puesto 19 en 2015 para pasar a ocupar el puesto 6 en 2019.
Era la cuarta cerealera y pasó a ser la primera, su facturación no hizo más que crecer y creció por encima de las empresas más importantes del país.
Una empresa que no ha tenido problemas de ninguna naturaleza, y las políticas de Cambiemos vía devaluaciones, quita de retenciones no hizo más que beneficiarla. Y en ese marco tuvo una asistencia financiera importante para prefinanciación de exportaciones por parte del Banco Nación”, detalló Claudio Lozano»
 
Una empresa de la talla de Vicentin, se está desmoronando y lo peor, el estado sufrirá ese colapso, los mismos accionistas confianza que no pueden salvarla, que no pueden hacerse cargo de nada y piden a grito que el Estado se haga cargo sin necesidad de dictar una ley de expropiación, pero claro, el estado tiene que utilizar esa herramienta para mostrar transparencia en todo el proceso.
 
Desde la oposición, que siempre estará en desacuerdo sobre cualquier accionar del oficialismo, en el caso Vicentin no duda en mostrar su descontento, un poco, porque parte de las maniobras de vicentin nada clara los involucran y otro poco, porque su trabajo siempre es oponerse, como único recurso a la hora de estar en las primeras planas.
 
Omar De Marchi no dudo en poner de título VICENZUELA, Y dijo: La decisión de expropiar Vicentín es una locura por donde se lo mire, vamos a Venezuela más rápido de lo esperado.
 
En la misma línea se manifestó otro opositor mendocino, el diputado Luis Petri (UCR), quien dijo que la expropiación es «una muy mala señal».
 
Por otro lado otro radical, exministro de Agricultura de Cambiemos y actual diputado nacional, Ricardo Buryaile (UCR-Formosa), cuestionó la medida por su alto nivel de intervencionismo.
 
Luis Etchevehere, por su parte, calificó la expropiación de Vicentín como «una aventura empresarial»
 
También se refirió sobre el tema el dirigente del Pro, ex senador Federico Pinedo, quien no dudó en calificar como «una señal trágica» y manifestó que no se puede intervenir una empresa privada «cuando hay que generar inversiones para generar empleo».
 
Otra de las dirigentes que se subió al colectivo de los enojados por la medida del gobierno, es la ex ministra de Seguridad y actual presidenta del Pro Patricia Bullrich, quien cuestionó la decisión del Gobierno de expropiar la empresa cerealera y le apuntó a Cristina Kirchner.
 
Desde una mirada personalísima, reconozco que faltan cientos de detalles a la hora de construir la problemática de Vicentin, pero no dudo en decir que es necesario una pronta intervención del estado para recuperar el centro perdido y recuperar una empresa que ha sido vaciada por empresarios que solo vieron su negocio y se olvidaron que los argentinos necesitamos que a la empresa vicentin sea exitosa.
 
No tengo duda que el Estado debe tomar el control sobre el grupo de empresario en sociedad con los pequeños y medianos productores y las cooperativas agropecuarias,
Creo en una sociedad mixta que incluya a todos los actores para así, crear una empresa pública con un potencial exportador equivalente al de los principales jugadores del comercio de granos.
 
El gobierno Nacional necesita una herramienta para mantener el control de parte de las divisas, (Vicentin facturaba unos cuatro mil millones de dólares anuales y podrían ser más,
por otro lado, esta empresa sería de utilidad para blanquear el comercio de granos que, como es sabido, es un mercado donde desde la pérdida de la Junta de Granos y la privatización de los puertos, la subfacturación de exportaciones y el contrabando, están a la orden del día.
 
Como explicaba Claudio Lozano, «Se necesita un blanqueo del comercio de granos, mejores precios para los pequeños y medianos productores y mayor capacidad para regular el abastecimiento y los precios de los alimentos de nuestro pueblo, son las cuestiones que se podrían resolver con la creación de una empresa pública que asocie al Estado con las cooperativas agropecuarias»
 
Queda un camino largo por recorrer y lo que se viene en el parlamento, es la negativa de la oposición y la búsqueda de un equilibrio que permita llegar a un buen puerto.
 
Mientras tanto, seguiremos viendo a un puñado de Dirigentes navegando por los canales de clarín, incentivando a que salgamos a defender una empresa que ha sido la fiel imagen de la estafa pública y de todo lo que no debería hacerse, a la hora de funcionar como una empresa líder en su rubro.
 
Seguiremos viendo, a unos cuantos cacerolazos decir que vamos camino a ser Venezuela y que vicentin somos todos, olvidándose que hay una enorme estafa al Estado y en definitiva, a todo los argentinos, que hay un puñado de dirigentes que se han beneficiado con este mal funcionamientos empresarial, que hay miles de trabajadores agropecuario que quieren recuperar su dinero y que hay miles de familia que pueden perder su empleo.
 
Creo que están en lo cierto, Vicentin somos todos y por lo tanto, deberíamos hacer algo urgente para que de una vez por todas, no nos sigan tomando de estúpido y entiendan que esta sangría tiene que parar.
 
El estado está trabajando, la oposición se está poniendo como de costumbre, los medios dicen lo que quieren decir y los mal informados, salen a la calle a defender lo indefendible, pero esta realidad tiene un solo comunicado y es sin lugar a duda, ESTA HISTORIA CONTINUARÁ.
 
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