La conmovedora carta del cuñado de Laura Sirera: “Quiero caminar en una sociedad feminista”

En diciembre último, la sociedad se conmocionó con el femicidio de Laura Sirera, abogada y militante política que fue asesinada por su expareja, Matías Bernal, cuando ambos estaban en pleno proceso de separación. Días más tarde, él también falleció, mientras estaba internado tras un intento de suicidio.

En las redes sociales, el cuñado de la víctima, Sergio Bernal Von Fuchs, compartió en las últimas horas un largo texto en que el recuerda con cariño y reivindica a Sirera, al tiempo que señaló sobre su hermano que “el machismo salió de sus entrañas”.

“Me cuesta hablar de este tema, me duele el alma y el corazón como nunca antes me había dolido –comienza la carta abierta-. Todavía te espero todas las mañanas en el trabajo, todavía miro el celular esperando un mensaje tuyo (…) No sólo eras mi cuñada, mi comadre, eras mi amiga, mi compañera, mi compinche y una gran tía para mi hijo, al que le voy a contar todo el amor que le diste y todo lo que hiciste por él”.

Asimismo, Bernal señaló que “el pedido de justicia no se terminó con la muerte de Matías y tampoco se hubiera terminado con una cadena perpetua como castigo. Pido justicia social, pido justicia cultural”.

Machismo

Al conocerse el crimen, quienes conocían a Matías Bernal (había sido consejero escolar) se sorprendieron por su accionar. Su hermano coincide en que “a los ojos de muchos de nosotros, Matías no tenía una conducta violenta, era un buen hijo, un buen hermano, buen amigo, buen compañero, parecía un buen padre y buen marido”. Pero reflexionó: “La respuesta es el patriarcado, el machismo, eso pasó. Nadie vio en Matías a alguien peligroso, nadie advirtió de lo que era capaz”.

Y recordó que “cuando Laura en pleno derecho de libertad decidió separarse, toda la supuesta bondad que uno veía en él se borró. Matías era producto del patriarcado, producto del machismo. Quizás no lo sabía él, quizás no lo sabíamos nosotros. No aceptó su separación, no entendió que Laura no era su propiedad, no entendió que ella no le pertenecía, no entendió que Laura era libre. Fue cuando entonces el machismo salió de sus entrañas. Ese machismo que durante tantos años se fue metiendo en sus huesos, ese machismo que estaba camuflado, ese machismo que no iba permitir que él perdiera el control, la dominación sobre ella. Dejó de pensar en sus hijos, en su familia, en sus seres amados. El machismo oprime, hiere y mata”.

Justicia

En su texto, Sergio Bernal pidió “que la justicia sea cultural, quiero que nos una el amor, la igualdad, el respeto, la diversidad. Quiero caminar en una sociedad feminista. No como la contraparte a una sociedad machista. Feminista. Entiéndanlo, el feminismo es igualdad de derechos y de oportunidades. El feminismo es deconstrucción, es cuestionar los límites, los estereotipos que se les imponen a las mujeres y, también, a nosotros los hombres. El feminismo es pelear por la igualdad entre todos”.

Y añadió: “Si realmente queremos #NiUnaMenos, no se necesitan sólo penas severas, un sistema penal que funcione como corresponde o a la tan deseada por muchos pena capital. Necesitamos cambiar como sociedad, necesitamos cambiar culturalmente en muchos sentidos para que, realmente, las paren de matar”.

EL TEXTO COMPLETO

“Me cuesta hablar de este tema, me duele el alma y el corazón como nunca antes me había dolido. Todavía te espero todas las mañanas en el trabajo, todavía miro el celular esperando un mensaje tuyo, todavía espero que vengas acompañada de Benja y Fran a casa, cada vez que me cruzo un Prisma blanco miro para ver si sos vos la que maneja. Se nos hacen muy difíciles los días, todavía no sé cómo vamos a salir de esta, cuesta mucho. Espero que donde estés nos des fuerza, nos acompañes, nos ayudes. Nosotros desde acá te vamos a seguir recordando siempre, vamos a seguir recordando esa sonrisa característica tuya, lo aparato que eras y la gran persona que fuiste. No sólo eras mi cuñada, mi comadre, eras mi amiga, mi compañera, mi compinche y una gran tía para mi hijo, al que le voy a contar todo el amor que le diste y todo lo que hiciste por él. Si bien la persona que te quitó la vida ya no está más entre nosotros, voy a seguir pidiendo justicia por vos.

Para mí, el pedido de justicia no se terminó con la muerte de Matías y tampoco se hubiera terminado con una cadena perpetua como castigo. Pido justicia social, pido justicia cultural. Me han preguntado miles de veces: ¿Que le pasó por la cabeza a Matías?¿Por qué hizo eso? ¿No pensó en sus hijos? A los ojos de muchos de nosotros, Matías no tenía una conducta violenta, era un buen hijo, un buen hermano, buen amigo, buen compañero, parecía un buen padre y buen marido.

La respuesta a esas preguntas es simple, muchos quizás no la quieran aceptar pero la respuesta es el patriarcado, el machismo, eso pasó. Nadie vio en Matías a alguien peligroso, nadie advirtió de lo que era capaz. No vimos señales, no supimos leerlas o peor aún, las naturalizamos. Cuándo Laura en pleno derecho de libertad decidió separarse, toda la supuesta bondad que uno veía en él se borró. Matías era producto del patriarcado, producto del machismo. Quizás no lo sabía él, quizás no lo sabíamos nosotros. No aceptó su separación, no entendió que Laura no era su propiedad, no entendió que ella no le pertenecía, no entendió que Laura era libre. Fue cuando entonces el machismo salió de sus entrañas. Ese machismo que durante tantos años se fue metiendo en sus huesos, ese machismo que estaba camuflado, ese machismo que no iba permitir que él perdiera el control, la dominación sobre ella. Dejó de pensar en sus hijos, en su familia, en sus seres amados. El machismo oprime, hiere y mata. Muchas veces hay señales, hay indicios que se pueden ver, en otros casos no. El machismo está dentro de muchos, en algunos sin dimensionarlo, en algunos sin aceptarlo. Nos rodea, nos domina.

Justicia social para mí es que la sociedad deje de preocuparse si cuando marchan cagan en la calle, se ponen en tetas, rompen patrulleros, escriben paredes y se preocupen más por erradicar ese machismo que tenemos dentro, que a veces se manifiesta en un segundo y ese segundo cuesta vidas. La mierda se levanta, las tetas son parte de su cuerpo, los patrulleros se reparan, las paredes se vuelven a pintar. ¡Ah! ¿si?,¡Mirás vos!, pero después, ¿Quién paga todo eso?. Nosotros, de nuestros bolsillos, pagando impuestos, dicen muchos de los insensibles y gorilas de nuestra sociedad … Se preocupan más por la plata que por la vida de una mujer. La muerte es irreparable, no confundamos las cosas.

Quiero que la justicia sea cultural, quiero que nos una el amor, la igualdad, el respeto, la diversidad. Quiero caminar en una sociedad feminista. No como la contraparte a una sociedad machista. Feminista. Entiéndanlo, el feminismo es igualdad de derechos y de oportunidades. El feminismo es deconstrucción, es cuestionar los límites, los estereotipos que se le imponen a las mujeres y, también, a nosotros los hombres. El feminismo es pelear por la igualdad entre todos. Pido que nos juzguemos como sociedad, pido que juzguemos la cultura machista en la que vivimos.

Si realmente queremos #NiUnaMenos, no se necesitan sólo penas severas, un sistema penal que funcione como corresponde o a la tan deseada por muchos, pena capital. Necesitamos cambiar como sociedad, necesitamos cambiar culturalmente en muchos sentidos para que, realmente, las paren de matar. Necesitamos deconstruirnos, necesitamos educación sexual integral para los más chicos, necesitamos que dejemos de naturalizar actitudes, palabras y acciones machistas, necesitamos ser libres para ser, para decidir, para hacer. No puede haber igualdad sin libertad y estoy completamente seguro que no se puede lograr desde la division, sectarismo y el odio. La lucha es en conjunto.

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