El Gobierno boliviano denunció un intento secesionista y actitudes de racismo en Santa Cruz

“La Asamblea Departamental de Santa Cruz ha sancionado una ley (de designación de autoridades) en una grave afrenta a la unidad del país, que constituye indicio de delito de separatismo. No puede ser admitido”, advirtió el ministro de Justicia, Iván Lima.

La confrontación entre el Gobierno nacional de Bolivia y el del departamento de Santa Cruz, en manos del opositor Luis Fernando Camacho, se agravó luego que el primero acusara al segundo de separatista y discriminador por la sanción de una ley de designación de autoridades y el retiro de una wiphala de un acto público.

“La Asamblea Departamental de Santa Cruz ha sancionado una ley (de designación de autoridades) en una grave afrenta a la unidad del país, que constituye indicio de delito de separatismo. No puede ser admitido”, advirtió el ministro de Justicia, Iván Lima.

El ministro reveló que el jefe del Senado, el oficialista Andrónico Rodríguez, presentó ante el Tribunal Constitucional (TCP) una solicitud de medida cautelar para suspender esa norma “separatista” cruceña y evitar que el gobernador Camacho, un exdirigente cívico que reclama autonomía regional, la promulgue.

Explicó que, por la ley regional cuestionada, la Asamblea cruceña se asigna atribuciones para elaborar ternas de designación de autoridades como el fiscal departamental, representantes de la Defensoría, la Contraloría y la Procuraduría, vocales electorales y judiciales y un director anticorrupción.

“Esto es una grave afrenta a la unidad del país. La Asamblea Legislativa Plurinacional es la única instancia que puede regular en estas materias”, sostuvo Lima, según la agencia de noticias Sputnik.

Además, anunció que, en espera de un pronto pronunciamiento del TCP, el Gobierno de Luis Arce se declaraba en “situación de emergencia” y exhortaba a Camacho a no promulgar la ley que pondría a Santa Cruz en desacato frente a los órganos nacionales administrativos, judiciales y electoral.

“Ésta es una muestra de la actitud de Luis Fernando Camacho (que) quiere consolidar un golpe de Estado al país y ser reconocido como dictador; por eso el acto de promulgación de esta ley va a ser considerado delito de separatismo”, advirtió el ministro.

Camacho está señalado como uno de los impulsores del golpe contra Evo Morales, en noviembre de 2019, y fue candidato a la Presidencia en octubre del 2020, pero apenas logró un 16% y quedó tercero.

El nuevo cruce se dio casi en paralelo a otra situación divisionista entre el Gobierno nacional y el cruceño.

En los actos por el aniversario de la ciudad Santa Cruz, el vicepresidente David Choquehuanca izó hoy una whipala -símbolo nacional desde 2009-, y seguidores del gobernador la retiraron un rato después.

Lima dijo que la “afrenta” a la wiphala y agresiones a dirigentes indígenas, ocurridas también en el acto, constituían delitos de racismo y discriminación por los cuales el Gobierno preparaba denuncias penales en la Justicia ordinaria.

Entre los responsables señaló al presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, Rómulo Calvo, quien dio la espalda a parlamentarios oficialistas que intentaron saludarlo y luego roció alcohol desinfectante en el lugar que ocuparon esos legisladores.

El ultraje a los símbolos patrios, como la bandera, el himno o la whipala, constituyen un delito de orden público en Bolivia.

Asimismo, en el acto, según mostraron las imágenes, las autoridades cruceñas no respetaron el protocolo ni la investidura de Choquehuanca, quien debía izar la bandera nacional y fue desplazado por Camacho, por lo que el vice izó finalmente la whipala, luego retirada.

Los ataques siguieron después, según reseñó la agencia de noticias estatal ABI, contra la ofrenda floral del Consejo Nacional de Ayllus y Markas del Qullasuyu –una organización de pueblos indígenas-, cuyos integrantes fueron agredidos y se destruyó ese símbolo en el arreglo que pretendían entregar.

Para Lima, “lo que ha ocurrido hoy es algo que no se había visto, sino en épocas de dictadura; esto se cataloga como delito de racismo”.

Además, en el acto se repitieron los cruces ya habituales entre seguidores del Gobierno y opositores: unos gritaron “golpe” y “asesinos”, por lo ocurrido durante el Gobierno de facto de Jeanine Áñez, y los otros gritaron “fraude”, por los comicios de 2019, pese a que la Justicia boliviana ya descartó esa denuncia.

“Entre bolivianos no podemos seguir profundizando la división, no podemos sembrar odio (porque) lo que se siembra se cosecha, tenemos que sembrar esperanza, paz, amor, todos”, reflexionó Choquehuanca.

En 2008, la llamada región de la Media Luna -que reúne a Beni, Tarija, Pando y Santa Cruz- no solo enfrentó fuertemente a la gestión de Morales sino que hasta pretendió dar inicio a un proceso secesionista.

Compartir nota

Sea el primero en comentar en "El Gobierno boliviano denunció un intento secesionista y actitudes de racismo en Santa Cruz"

Deje un comentario