De héroe nacional y estupidez mediática.

Cómo afectará el coronavirus a la economía argentina? - El EconomistaNuestra bandera, ha sido violada y usurpada por los gobiernos genocidas que han hecho abuso de su uso, mientras el capitalismo salvaje que solo funciona en pos de unos pocos olvidándose de los pueblos, proporcionó las herramientas de opresión que siempre terminaron devorando a los más débiles.
 
Como dice la canción, la historia la escriben los que ganan, y desde hace mucho tiempo, los verdaderos ganadores, son aquellos que se han olvidado que la vida es el valor más apreciado, y para poder transitarla, debería ser necesario ser digno de ellas.
 
Por Jesús Marcelo Delise
 
Entre medio de una pandemia que azota al mundo entero, la argentina busca hacerle frente a un enemigo invisible,  mientras que por la TV, se discute un pasado de corrupción y un presente que nos llena de interrogantes y justamente, entre todas estas cuestiones, hoy, quería hacer uso de la palabra para hablar de ese personaje de la historia, que nos ha regalado nada más ni nada menos que nuestra identidad.
 
Manuel Belgrano, ha sido un personaje de nuestra historia muy significativo, ha sido parte de todos aquellos que sentaron las bases para ser quienes somos y por sobre toda las cosas, nos ha regalado esa identidad que hemos defendido, incluso a costa de nuestra vida.
 
Manuel Belgrano, fue y será quienes somos, quienes pudimos ser y quién seremos, pero claro, los argentinos a veces tenemos esos lapsos de amnesia, producto de nuestra abultada estupidez y en consecuencia, nos comportamos como estúpidos y no dudamos en hacer o decir estupideces.
 
Cristina Fernández de Kirchner, supo decir que Manuel Belgrano era su prócer preferido, y eso bastó para desencadenar un acto de locura en dirección a nuestra historia.
 
Haya por el 2014, la revista de lanzamiento masivo (NOTICIA) trato al creador de nuestra bandera, de egocéntrico e incapaz, mientras los medios azotados por actos netamente esquizofrénicos, desmerecían todo sus logros y lo catalogaba hasta de homo sexual, por el simple hecho de asegurar que su voz era fina.
 
Con títulos fomentados por la bajeza de una redacción malintencionada, la tapa recorría los confines de la mediocridad, dejando en claro que no importaba quedar involucrado en la insensatez, lo que importaba, es arrastrar consigo a un puñado de distraídos que arrebatados por la gula de los chimentos absurdos, se permiten caer en las influencias de leviatanes hambrientos de hombres y mujeres que no pueden subirse a un proyecto colectivo, por el simple hecho de estar parados, del lado más alto del gorilaje asfixiante.
 
Manuel Belgrano, el hombre que no solo creó nuestra bandera, sino que como ya lo dije, sentó las bases para que nuestra Argentina sea identificada en el mundo, se convertía en un blanco para quienes tenían y aún tienen desprecio por nuestra historia y buscan ensuciar a nuestro futuro.
 
Recordar que Manuel Belgrano encabezó el heroico éxodo del pueblo jujeño y logró las grandes victorias de Tucumán (24-9-1812) Salta (20-2-1813.para luego ver las derrotas de Vilcapugio (1-10-1813) y Ayohuma (14-11-1813) y alejarse del Ejército del Norte, para seguir participando activamente en el Congreso de Tucumán, y recibir como premio por los triunfos de Tucumán y Salta, por parte de la Asamblea del Año XIII 40.000 pesos oro, que terminaría como donación para la construcción de cuatro escuelas públicas ubicadas en Tarija, Jujuy, Tucumán y Santiago del Estero, no Fue argumento suficiente como para apartarlo de la barbarie de la manipulación y de la estupidez en su máxima expresión.
 
Recordar que Manuel Belgrano murió pobre y casi olvidado un 20 de Junio de 1820, mientras Buenos Aires se encontraba asolada por la guerra civil, llegando a tener ese día, 3 gobernadores distintos, no es más que un dato al pasar, para estos manipuladores de la decadencia mental.
 
Recordar que un solo diario, el Despertador Teofilantrópico, se ocupó de la muerte de Belgrano mientras que para los demás, no fue noticia, es una marca para que en esos días, una Tapa de una revista que no se avergonzaba de la impunidad, se tomará el atrevimiento de manosearlo claramente, porque era el Prócer predilecto de un gobierno que se atrevió a llamarse popular.
 
Cuenta la historia, o mejor dicho, nuestra historia, que en Buenos Aires existía por los años de 1760 una familia con cierta notoriedad en el municipio y el comercio. Se trataba del matrimonio conformado por don Domingo Belgrano y Peri (conocido por Pérez) y doña María Josefa González Casero, cuya familia, radicada en el país, fundó el Colegio de Niños Huérfanos de San Miguel.
 
Manuel Belgrano - La familiaDe esta unión, nacieron once hijos: siete varones y cuatro mujeres. Manuel Belgrano, había nacido en Buenos Aires el 3 de junio de 1770 y era uno de los menores entre sus hermanos.
 
Haya por sus dieciséis años, ya había acumulado tanto conocimiento, que sus padres decidieron enviarlo a España, para que completara allí sus estudios y se recibiese de abogado el 31 de enero de 1793.
 
En España, hacían furor las ideas de economía política publicadas por Adam Smith en su libro “Riqueza de las Naciones”. Belgrano, fue quien introdujo estos pensamientos en el Río de la Plata, y con la colaboración de Castelli, Vieytes y Moreno, entre otros, contribuyó eficazmente a dar forma y dirección práctica a las ideas de progreso,
e influyeron con mayor poder, en la preparación de la revolución política que estalló en mayo de 1810.
 
Cuando Manuel Belgrano llegó a Buenos Aires para hacerse cargo del Consulado, bajo la influencia de sus conocimientos económicos, le dio al organismo una importancia mayor a la que tenía y se dedicó a fomentar la agricultura, la industria y el comercio.
 
La tapa de Noticia de aquellos días, arrancaba con afirmaciones que llamaban mucho la atención, Catalogaba a Manuel Belgrano de incompetente, Fantasioso, egocéntrico y sin sentido común, y claro, para esos estúpidos, Belgrano no sería más que un pica piedra y su formación académica tan exigente como exquisita, quedaría rezagada para convertirlo en un hombre más del común denominador.
 
Pero Manuel Belgrano no fue un hombre común, dejó huellas que serán recordadas por toda las generaciones de nuestra patria y de toda Latinoamérica, su predisposición para hacer de una revolución la independencia tan deseada, lo llevó a transformarse en un líder indiscutido, un paladín que posara por siempre codo a codo con los grandes libertadores de nuestro continente.
 
Cuando se graduó en España haya por el año 1793 en la Universidad de Salamanca, como abogado. Por estas tierras, ese año se creaba el Consulado en Buenos aires, y este hombre tan incompetente para los Redactores del establishment, fue designado como Secretario, lo que lo trajo nuevamente a su patria.
 
Esa entidad de carácter comercial, fue el medio idóneo desde donde el patriota propagó sus pensamientos, escribiendo «Memorias» a favor del libre comercio (contrario al monopolio comercial impuesto por España), impulsando la agricultura, a través de la adjudicación de tierras a los campesinos, y la industria.
 
Este hombre egocéntrico y sin sentido común, fue un gran defensor de la educación gratuita, no solo de los varones, sino también de las niñas, porque hay que aclarar que hasta entonces, las niñas, no concurrían a la escuela.
Belgrano siempre Sostuvo que era necesaria su capacitación para ser buenas madres y alejarse del ocio, debiendo aprender además de leer y escribir, la doctrina cristiana, a coser y bordar.
 
A su falta de sentido común, se le deben la creación de la Escuela de Náutica, y la Academia de Geometría y Dibujo, ambas nacidas en 1799, que funcionaron en las instalaciones del Consulado.
 
Estoy convencido, cuando Manuel Belgrano exponía sus ideas comerciales y revolucionarias en el periódico «Correo de Comercio», surgido del 3 de marzo de 1810, nadie pensaba que estaban frente a un hombre Egocéntrico e incapaz. Aunque ya había participado en la formación de otro periódico en 1801, llamado «El Telégrafo Mercantil» está claro que Manuel Belgrano, el Anti Héroe para los periodistas que se hacen llamar independiente, tenía una talla muy elevada, tan elevada, que estos estúpidos de bajas redacciones, deberían postrarse en su mausoleo y pedir disculpas por tantos atentados a nuestra historia y manoseos a la verdad.
 
Manuel Belgrano no era militar, pero dejó a muchos eruditos de la materia sin palabra al verlo conducir a los ejércitos patrióticos.
 
Cuando intentó llegar a Asunción, sufrió dos derrotas: El 19 de enero de 1811, en Paraguay y el 9 de marzo del mismo año, en Tacuarí, donde sus cuatrocientos hombres se enfrentaron a dos mil quinientos, dejando en claro que Belgrano no solo fue un hombre de formación académica, sino que estaba bendecido por los valores que buscaban una patria nueva, libre y soberana. Su coraje, desafiaba a cualquier lógica y su espíritu inquieto y revolucionario, sembraría el odio en algunos y el sueño de patria en otros.
 
Cuando un 13 de febrero de 1812, elevó una propuesta para usar un distintivo que identificará al ejército, los colores celeste y blanco comenzaron a formar nuestra identidad, nacía la escarapela nacional, al ser aprobada por el Triunvirato, cinco días más tarde.
 
Este hombre, tan incapaz como egocéntrico y sin sentido común, fue enviado Para defender el dominio de los ríos nacionales. A orillas del Paraná en 1811, donde instaló las baterías «Libertad» e «Independencia». Allí, un 27 de febrero de 1812, la bandera Argentina flameó por primera vez, no obstante, al comunicar el hecho a las autoridades, éstas negaron el uso oficial de la Bandera, pero esa respuesta nunca llegó y si llego, no condicionarán a un espíritu lleno de patriotismo.
 
Belgrano partió al ser designado jefe del ejército del Norte, empresa que no tuvo el éxito esperado.
 
En Jujuy, enarboló la bandera que fue bendecida, pero las negativas siguieron llegando y nuestra insignia patria, debió ser guardada por orden del gobierno.
 
Por aquel entonces, los realistas dominaban la situación y Belgrano se replegaban, fue así la población de Jujuy se marchó junto a él, llevándose sus pertenencias, y destruyendo lo que quedaba para que no les sirviera a los españoles, convirtiendo a este hecho en material de estudio en todas las escuelas argentinas. Este hecho, se lo conoce bajo el nombre de «Éxodo Jujeño», y lejos está de ser puesto en marcha por un hombre que carecía de sentido común, sino todo lo contrario, estas son acciones, que solo pueden tomar los hombres que tienen el sentido de libertad en sus venas, y por sobre toda las cosas, el amor a esa patria que estaba naciendo en todo los rincones de nuestra Argentina.
 
Desoyendo las instrucciones gubernamentales, que le ordenaron retirarse a Córdoba, el 24 de febrero de 1812, Belgrano logró vencer a los españoles, en Tucumán, quienes se retiraron hacia Salta. Hacia allí, se dirigió Belgrano para ingresar por un atajo, ya que el acceso por el sur estaba bloqueado. La batalla librada en Salta, con su disciplinado ejército, les otorgó la victoria, el 20 de febrero de 1813.
 
Lo cierto, es que estamos frente a un ideólogo de la subversión americana y no conviene que desde la más tierna infancia, los niños aprendan a honrar la memoria de pensadores, innovadores y revolucionarios, portadores, como en este caso, de una coherencia meridiana entre sus dichos y sus hechos.
 
Belgrano, ha sufrido el desprecio de un sector de la Argentina que viene litigando ferozmente, con la intención de disciplinar a los gobierno nacionales y populares y por aquel entonces, cuando una presidenta de La talla de Cristina Fernández de Kirchner lo ponía en lo más alto de su admiración, la lógica encontraba su coherencia en los eruditos anti patria, que no dudaron ni un instante en ensuciar sus manos, para redactar párrafos de una historia que estaba llena de basura y falsificaciones de la verdad.
 
Manuel Belgrano - Wikipedia, la enciclopedia libreMientras su primo, el también morenista Juan José Castelli, decretaba la libertad e igualdad de los indios y el fin del tributo y los servicios personales en el Alto Perú, Belgrano hacía lo propio con los naturales de las Misiones. En el camino hacia el Paraguay, redactó las bases del primer proyecto constitucional del Río de la Plata: el reglamento para el régimen político y Administrativo y reformas de los 30 pueblos de las Misiones, firmado el 30 de diciembre en el campamento de Tacuarí, este documento, fue agregado por Juan Bautista Alberdi en 1853 como una de las bases de la Constitución Nacional, dejando nuevamente en claro, que este hombre llamado Manuel Belgrano, poco tiene de incapaz y mucho de ejemplo a seguir.
 
La estupidez, es un mal que siempre está caminando por nuestras tierras, deambula incansablemente, buscando adeptos a su causa.
 
La estupidez, se vistió de absurdo haya por el 2014 y se disfrazó de tapa de revista para llenar de basura a unos pocos distraídos, sobre todo cuando algunos redactores vendieron su alma al diablo y se dedicaron malintencionadamente a darle zancadillas a nuestra historia.
 
Los verdaderos antídotos contra este tipo de estupidez, claramente están en el amor a nuestra tierra y el respeto a nuestra raíces, pero el odio de los odiadores seriales, no cesan fácilmente y en consecuencia, el constante bombardeo de manifestaciones estúpidas, seguirán su curso.
 
dia-bandera-argentina - Indumentaria 426Hoy 20 de junio del 2020, vivimos tiempos difíciles, a tal punto que parecemos estar sentenciados a vivir en agonía, y aun así,mientras nuestro pueblo se encuentra dando la batalla de sus vidas, los estúpidos de turno siguen haciendo de las suyas,
 
Lo cierto, es que estamos aprendiendo de nuestros errores y de apoco estamos cada dia mas ducho en esto de separar la paja del trigo.
 
Mientras tanto, en lo personal, yo seguiré cantando con mucho orgullo, aquí está la bandera idolatrada, la enseña que Belgrano nos legó y seguiré pensando que al final del camino, nuestro cielo celeste y blanco, será más blanco y celeste que nunca, a pesar de los estúpidos, a pesar de los falsos profetas de nuestra época, a pesar de los medios monopólicos que han hecho de su trabajo el desprecio a la tierra que los vio nacer.
 
A pesar de todo, nuestra bandera seguirá por siempre como el cielo refulgente, ostentando sublime majestad, y claro, después de haber cruzado el continente, seguirá flameando libre, aunque le pese a los estúpidos.
 
 
 
 
«Mucho me falta para ser un verdadero padre de la Patria; me contentaría con ser un buen hijo de ella.»
Manuel Belgrano
 
 
Esta Editorial gran parte la escribí en el 2014 y me pareció un buen homenaje adaptarla a los tiempos que corren. 
 
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