Cristina Kirchner: «No voy a revolear ningún ministro»

Junto a autoridades locales, la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró el Cine Teatro Municipal de El Calafate, en Santa Cruz.

La vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner inauguró el Cine Teatro Municipal de la ciudad de El Calafate, en Santa Cruz, junto a la gobernadora de esa provincia, Alicia Kirchner. La actividad contó también con la presencia del ministro de Educación de la Nación, Jaime Perczyk y el intendente local, Javier Belloni.

«Hay lugares que sin Aerolíneas no iría nadie», dijo la expresidenta sobre las críticas al déficit a la empresa de bandera. Afirmó que el programa Previaje implementado por el Gobierno nacional para activar al turismo interno «es una política expansiva» y pidió «alejarse de los dogmas de izquierda y derecha para acordar políticas de precios».

«No conozco empresario que no reconozca en el PreViaje una excelente política del Gobierno», agregó. Luego sostuvo que «el Gobierno debería, cuando establezca el próxima PreViaje, establecer políticas de precios».

«El que no quiera fijar precios, que no participe del PreViaje», sostuvo sobre la política de Turismo del Gobierno.

Cristina Fernández de Kirchner destacó el proceso de creación de empleo genuino durante la gestión kirchnerista, al señalar que al entregar el gobierno en diciembre 2015 solo quedaba 10% de 2.200.000 planes sociales heredados del gobierno de Eduardo Duhalde en el 2003.

«Al año 2015, cuando entregamos el gobierno, de aquellos 2.200.000 planes apenas quedaba un 10% y que además se habían desarrollado dos formidables programas Argentina Trabaja y Ellas Hacen», dijo Cristina.

 

«No voy a revolear a ningún ministro, quédense tranquilos», dijo al referirse a la labor ministerial que tuvo Alicia Kirchner en la cartera de Desarrollo Social.

También se refirió a los dólares que genera cada provincia: «Santa Cruz es una de las nueve provincias que produce más dólares de lo que consume en su aparato productivo».

Cristina Kirchner lamentó el “gesto de ingratitud personal” del exministro Martín Guzmán por el modo en que le presentó su renuncia al presidente Alberto Fernández.

«En el mundo como está, el país como está, hacer enterar al presidente de una renuncia por Twitter, nada más y nada menos que de un ministro de Economía no me parece bien”, agregó.

«La renuncia de Guzmán fue un acto de desestabilización política, hacer que el Presidente se entere por Twitter de su renuncia no estuvo bien», aseguró y agregó: «El Presidente había defendido a este ministro como a nadie, ¿se merecía eso?»

 

Consideró que «la escasez de dólares une a todas las crisis» que atravesó la Argentina y afirmó que, cuando «no hay una devaluación», el mercado «provoca una brecha cambiaria».

Sostuvo que “es hora que nadie se crea dueño de la verdad y que tiene la vaca atada”, señaló que «ayudar no es callarse y esconder la basura debajo de la alfombra» y reclamó que el país asuma «discusiones en serio».

«Yo no voy a renunciar a mis ideas pero tenemos que encontrar un punto de coincidencia común porque no habrá Argentina para nadie», acotó. A su vez, la exmandataria pidió «autoconvocarnos para una Argentina en paz».

 

Previamente hicieron uso de la palabra el intendente Belloni, el ministro Perczyk y luego la gobernadora Kirchner. Durante el acto, además, se firmaron convenios con universidades nacionales para dictar carreras y tecnicaturas en el Centro de Universidades Nacionales de El Calafate.

Previo al inicio del evento, la vicepresidenta recorrrió obras de artistas locales en el mismo centro cultural donde se inaugurará el primer cine de la ciudad con 350 butacas.

Cristina Kirchner arribó en la noche a la noche del jueves a El Calafate y está previsto que el domingo regrese a la ciudad de Buenos Aires, según señalaron desde su entorno.