Batakis pulseó con el mercado y no hubo sobresaltos

A pesar de lo que se prejuzgaba como un cambio radical en el rumbo, las primeras declaraciones públicas de la flamante ministra disiparon las suposiciones y confirmaron la continuación de buena parte del programa económico de Guzmán.

Distintos sectores del establishment especulaban con que el primer día de gestión de Silvina Batakis al frente del Ministerio de Economía iba a estar marcado por un infierno financiero y cambiario. Sin embargo, a pesar de no ser un día de algarabía, la jornada mostró una dinámica distinta: el blue operó a la baja en sintonía con la caída de los bursátiles, mientras que el segmento bursátil mostró altibajos, pero lejos de un cimbronazo que tensione aún más el clima político.

A pesar de lo que se prejuzgaba como un cambio radical en el rumbo, las primeras declaraciones públicas de Batakis en el cargo disiparon las suposiciones y confirmaron la continuación de buena parte del programa económico que llevaba adelante Martín Guzmán. En primer lugar, la ex funcionaria bonaerense se encargó de enfatizar la necesidad de confluir hacia el equilibrio fiscal, el cumplimiento del acuerdo con el FMI y la aplicación del esquema de segmentación de tarifas energéticas.

«Tenemos que cumplir, ver las metas y seguramente en la revisión trimestral de cada meta habrá modificaciones, porque el mundo está cambiando con la guerra», aseguró la funcionaria a El Destape Radio y explicó que a nadie del Gobierno le agrada estar sometido a una revisión con el FMI cada tres meses, pero que tuvieron que aceptarla para poder resolver la crisis de deuda. 

Además, en línea con el pensamiento de Guzmán, desestimó una devaluación del peso al considerar que «el tipo de cambio multilateral está para Argentina en niveles en los que tiene que estar. No podemos perder competitividad, necesitamos que los exportadores exporten más, que vayan haciendo liquidaciones y no especulen con el mes siguiente». 

 

Por otra parte, durante la noche de la asunción, Batakis reafirmó que el esquema de segmentación de tarifas que había impulsado semanas atrás Guzmán se mantendrá. Batakis respondió así a uno de los interrogantes más esperados de lo que será su línea de trabajo tras la renuncia del hombre clave del platense en la Secretaría de Energía, Santiago López Osornio. «La segmentación se mantiene, los pesos tiene que estar a disposición de mejorar la economía, el bienestar de las personas y el progreso», afirmó Batakis en declaraciones a C5N y agregó que Argentina necesita que aquellos que tienen capacidad de pago, «se hagan cargo por completo»

En tanto, la sucesora de Guzmán también remarcó su compromiso con el equilibrio fiscal, tal como había afirmado el lunes en el breve discurso que dio tras asumir. «En 2015 en la provincia de Buenos Aires terminamos con déficit de 1,5%. La solvencia del Estado es de lo más importante que tiene un país porque eso hace al prestigio, al orden, a la planificación que necesitamos tener los argentinos. Esa es una tarea muy fuerte del ministerio».

«Y siempre con la gente adentro. Equilibrar las cuentas públicas es necesario para que mejore la vida de las personas«, señaló, mientras que consideró que para reducir el déficit, además de reducir las erogaciones, también se debe avanzar en «ampliar la cantidad de contribuyentes» mediante la formalización de la economía. Toda estas definiciones sobre consignas variadas intentaron consolidar el rumbo tomado y calmar las voces que preveían una catástrofe.

Los números de un día calmo

Después de estas definiciones, el dólar blue mostró un alivio este martes al caer ocho pesos respecto a su valor de apertura y luego de haber tocado picos de $ 290 durante la jornada del lunes, en la que los mercados abrieron con la reacción al nombramiento de Batakis. También los dólares financieros, el MEP y el CCL, registraron bajas considerables en el día tras las fuertes alzas del lunes, mientras que el Merval recuperó toda la caída de la jornada previa.

 

Sobre el cierre, el tipo de cambio ilegal había bajado a los $ 242 para la compra y $ 252 para la venta, luego de abrir la jornada a $ 260, unos veinte pesos por encima del valor que había alcanzado el viernes pero más de 30 pesos por debajo de los $ 290 a los que llegó a negociarse durante algunas horas del lunes. Un panorama similar se vio respecto a los bursátiles.

El dólar MEP o dólar bolsa, que surge de la compraventa de bonos y acciones que cotizan en el mercado local y en el extranjero, cayó por encima del 4%, unos siete, hasta los $ 261, luego de abrir a $ 270 y de haber alcanzado picos de $ 275 durante el lunes. El CCL (contado con liquidación), cayó un 3,3%, hasta los $ 272, luego de haber abierto la jornada a $281 y de haber tocado máximos de $ 286.

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires también tuvo una jornada positiva: el S&P Merval volvió a operar en alza y subió un 2,9% hasta los 91.692,61 puntos básicos, con lo que recuperó toda la pérdida del lunes, cuando cerró un 1% abajo respecto al viernes.

En cambio, el costado agridulce se dio en los indicadores argentinos en Wall Street, luego de un lunes sin actividad por el feriado en Estados Unidos por el Día de la Independencia. En ese sentido, disminuyeron tanto los ADRs (acciones de empresas argentinas) como los bonos en pesos y en dólares. También se elevó el riesgo país, que superó los 2.500 puntos.

 

La empresa que lideró la caída fue Cresud, cuya acción se derrumbó un 10%. Además, la acción de Pampa Energía cayó un 8,9%, la de Tenaris un 8,2%, la de YPF un 7,4%, la de TGS un 6,9%, la de Corporación América un 6,9% y la de Galicia un 5,4%, entre otras. Las únicas que mostraron tendencias alcistas fueron las del sector fintech (Mercadolibre con una suba del 5,4% y Globant con un 1,2%) y Despegar, con una suba del 2,9%.

Los bonos en dólares, por su parte, llegaron a derrumbarse hasta un 10% de promedio, aunque luego recuperaron parte de la caída y bajaron hasta un máximo de 7,4%. El riesgo país, por su parte, alcanzó los 2,584 puntos.

Sin embargo, ninguna de estas cifras significaron un golpe de mercado o la continuación de un clima volátil que ejerza presión sobre el Banco Central. El ente que conduce Miguel Pesce debió atender la demanda energética y vendió U$S 180 millones, un número que no marcó una ruptura en la curva de compras y ventas del último mes.