Loustau cobró un polémico penal y Racing empató, pero un gol de volea de Enzo Díaz sobre el final Talleres ganó 2-1 y es el puntero. Ambos terminaron con diez.

 

Cambiante de principio a fin, influenciado por el arbitraje, con un golazo desde los vestuarios, dos expulsados y un penal polémico que significó un nuevo grito de Lisandro López con la “albiceleste”. A partir de estos matices se presentó el partido que protagonizaron Talleres y Racing en el Cilindro de Avellaneda, donde el conjunto cordobés se impuso a puro coraje por 2-1 y sumó tres puntos de oro para mantenerse en lo más alto de la tabla.

Michael Santos, a los tres minutos del partido, y Enzo Díaz, a falta de cinco para el final, anotaron los goles para la formación que dirige el “Cacique” Medina, que había sufrido la expulsión de Héctor Fértoli. La Academia, que desde los 7 jugó con uno menos por la roja de Enzo Copetti, empató parcialmente con un penal de Licha a los 39 del primer tiempo.

Con este resultado, Talleres lidera en soledad con 26 unidades, mientras que los de Avellaneda ocupan momentáneamente el sexto lugar con una cosecha de 18. Lanús, que podrá alcanzar a la “T”, juega este domingo a las 15.45 frente a Newell’s en La Fortaleza.

Desde la hora del arranque el puntero comenzó imponiendo condiciones. No se habían acomodado los equipos que Michael Santos sacó de la galera un zapatazo fuera de serie. Corrían apenas 3 minutos cuando el uruguayo controló en el vértice derecho del área, pegó una mediavuelta y desenfundó un misil de derecha que se coló por el ángulo ante la atónita mirada del -casi- imbatible Gabriel Arias.

Y el comienzo fue una pesadilla para La Academia, porque tres minutos después de ese primer golpe, Enzo Copetti vio la roja por un codazo a Tenaglia tras saltar a cabecear una pelota dividida en la mitad de la cancha. Desde allí, el conjunto de Avellaneda fue nerviosismo puro, no encontraba la fórmula para hacer daño y Talleres, con disposiciones contrarias, se aprovechó de las debilidades de su rival.

Lisandro no encontraba opciones, Cvitanich no generaba peligro y los volantes estaban desconectados. Así, el elenco de Úbeda no hizo pie durante la mayor parte del primer tiempo. Hasta pudo haber marcado el segundo la T por un remate de Tenaglia que pasó cerca. Sin embargo, a pesar de la marea en contra, Racing encontró agua en el desierto justo antes de irse al descanso.

Pisando los cuarenta minutos de la etapa inicial, a Fértoli lo partió un “Rayo”. El volante de Talleres, ex futbolista de Racing, cometió dos faltas consecutivas que le costaron la expulsión por doble amarilla. Quedaron 10 vs 10 y, para colmo de males en la visita, de esa leve falta a Domínguez llegó el penal que Enzo Díaz le cometió a Cvitanich en el área con un agarrón discutible que Patricio Loustau cobró sin dudar pese al reclamo incesante de la gente cordobesa.

Lisandro López, con un disparo cruzado al palo derecho de Guido Herrera, puso el 1-1 desde los doce pasos y volvió a pegar un grito académico después de más de 10 meses, ya que el 9 de enero había ocurrido su última anotación. Impensado, pero real al fin. El partido se emparejó, desde los números , aunque con dos polémicos fallos arbitrales.

Ya con el segundo tiempo más equilibrado, Racing intentó darlo vuelta desde el inicio y estuvo cerca por un disparo de Domínguez que desvió Herrera con una atajada por los aires espectacular. También acarició el segundo el Tallarín, con una débil volea de Valoyes posterior a un centro de Auzqui desde la derecha.

Pero la alegría llegó a falta de cinco minutos para el pitazo final. Enzo Díaz paró de pecho la pelota en la puerta del área grande tras un flojo despeje de la defensa del local. Antes de que el cuero toque el césped, el lateral sacó un latigazo de zurda que dejó en ridículo a Arias, que voló para la foto. Fue el 2-1 final y Talleres sigue soñando.

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